El yacimiento arqueológico de Madinat Ilbira, situado al pie de Sierra Elvira, en la Vega de Granada, términos municipales de Atarfe y Pinos Puente, ocupa una gran extensión de terreno, un paraje significativo en la Vega de Granada, Sierra Elvira y su zona más inmediata, desde la que se domina un amplio territorio, de ahí la importancia estratégica de la desaparecida ciudad. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC), una de las figuras de máxima protección arqueológica y patrimonial en España, el yacimiento propiamente dicho y su entorno de protección tienen una gran extensión, 332,226 Ha, comprendidas fundamentalmente dentro del termino municipal de Atarfe y, en menor medida, en el de Pinos Puente. En tiempos pasados la ciudad de Madinat Ilbira no ocuparía con la misma densidad toda esta extensión, es más probable que estuviese configurada por barrios separados unos de otros o zonas con otras actividades. La prospección realizada en 2003 para la delimitación de la ciudad puso de manifiesto las distintas intensidades de ocupación.
Su estudio es de gran significación, puesto que se trata de un yacimiento donde están atestiguadas todas las épocas históricas, siendo las más importantes la romana y, en especial, la altomedieval, cuando la ciudad fue capital de la Kura. De esta manera es posible estudiar el paso de un territorio y la evolución social desde la Antigüedad Tardía a la Alta Edad Media, época en la que la ciudad alcanzó su máximo esplendor coincidiendo con el Emirato y el Califato Omeya, hasta que fue abandonada en el siglo XI, a favor de la fundación de la ciudad de Granada.
Vista aérea de la delimitación del BIC y del entorno de protecciónSus importantes valores histórico, social y cultural justifican, con creces, las campañas de excavación sistemática que se realizan desde el año 2005, dentro del proyecto «La ciudad de Madinat Ilbira», autorizado y financiado por la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
Madinat Ilbira es una ciudad seguramente surgida a partir de un poblamiento campesino y tiene vestigios importantes de épocas romana y tardoantigua. En el siglo IX Abdehrraman II construyó su alcazaba y muy probablemente su mezquita mayor. Reúne todas las condiciones para ser objeto de un proyecto de investigación en el que se analicen los procesos de transformación de la Tardía Antigüedad a la Alta Edad Media, que es uno de los debates históricos de mayor densidad de los que se llevan a cabo en Europa en los últimos tiempos. Al mismo tiempo ha de servir para desarrollar las bases del conocimiento que hasta ahora se tienen del establecimiento del mundo árabe.
Mientras Madinat al-Zahra, ciudad palatina bien analizada y que se está investigando a fondo, representa la dimensión más clara del poder califal, Madinat Ilbira, con otra dimensión y contenido, puede permitir acercarnos al paso del poblamiento tardoantiguo al de la primera etapa de al-Andalus.
¿Cuáles son las posibilidades de investigación que aporta este yacimiento? En la primera campaña de intervención arqueológica, la llevada a cabo en 2005, que continuó las tareas iniciales de la excavación de emergencia de 2001, el grupo de investigación «Toponimia, Historia y Arqueología del Reino de Granada» se concentró en su alcazaba, situada en el Cerro de «El Sombrerete». Aparte de unas células rectangulares relacionadas entre sí, se exhumó la muralla en distintos tramos y la principal puerta de acceso. En la de 2007 se ha investigado en la parte urbana, para dilucidar su organización como ciudad. Concretamente se ha fijado en el espacio conocido como «Haza de la Mezquita», en donde Gómez Moreno situó en el siglo XIX la mezquita mayor de la ciudad, y en la que han aparecido restos importantes que parecen conformarlo. También se ha podido establecer un conjunto de viviendas bien organizado, separado de aquéllos, que indican un grado de urbanización importante. En próximas actuaciones se intervendrá en las áreas más próximas al poblamiento tardoantiguo, que parece que tiene continuidad en el período andalusí con el mantenimiento de una población mozárabe de cierta importancia.
Tales investigaciones ayudarán a comprender cómo fue la posible evolución desde el mundo rural inicial a una estructura urbana plenamente conformada. Para ello, es imprescindible, entre otras cosas, situar en su contexto arqueológico la red de pozos, probablemente qanat, que es fundamental por ser la que abastecería los distintos asentamientos rurales y que posteriormente pasarían a ser barrios de la nueva ciudad. Otro aspecto imprescindible es conocer la organización de las viviendas y su relación con los espacios más cercanos, para determinar la configuración de los distintos barrios. También es necesario determinar los mecanismos defensivos en determinados puntos elevados, como «El Tajo Colorao». El estudio de los materiales cerámicos, de metal y de otro tipo, hace avanzar lo que sabemos hasta ahora de la cultura material de la época.
Un proyecto de esa envergadura es sostenido por la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, pero también por la Universidad de Granada y el Ayuntamiento de Atarfe. El fin último no es sólo resolver problemas de un denso contenido histórico y arqueológico, sino poner en valor sus valores patrimoniales que hacen de Madinat Ilbira un yacimiento único en España y en Europa.
